Sección 11

Vivir con un catéter pleural

Si elige catéter, lo clínico es lo de menos. Lo que cambia su día a día es esto, y casi nunca se explica con suficiente detalle antes de decidir.

Todo lo de esta página son recomendaciones generales. Su equipo puede indicarle algo distinto según su caso, y eso manda sobre lo que lea aquí.

Los primeros días

Cuándo se va a casa

La colocación se hace como procedimiento del día. Salvo complicación, se va a casa el mismo día, después de un rato de observación y una radiografía o ultrasonido de control.

Apósito y puntos

El catéter queda enrollado y cubierto por un apósito. Los puntos que lo sujetan mientras cicatriza se retiran típicamente a las dos o tres semanas.

El apósito se cambia en cada drenaje, o antes si se moja o se despega. Mantenerlo limpio y seco es la medida más importante contra la infección.

Molestia al principio

Es normal sentir molestia en el sitio los primeros días. Paracetamol suele bastar. Dolor que aumenta en vez de disminuir no es normal y hay que reportarlo.

La vida diaria

Bañarse

Regadera sí, protegiendo el apósito con una cubierta impermeable. Tina y alberca no mientras el catéter esté puesto: sumergirlo aumenta el riesgo de infección.

Dormir

La mayoría encuentra postura en pocos días. El tubo va enrollado bajo el apósito, así que no se jala solo. Muchos duermen mejor sobre el lado contrario, con una almohada de apoyo.

Moverse, trabajar, manejar

Se puede hacer vida normal. Conviene evitar cargar peso y movimientos bruscos con ese brazo las primeras dos semanas, mientras cicatriza y siguen los puntos.

La ropa holgada ayuda; también hay quien prefiere una faja suave para que el apósito no se note.

Viajar

Es posible, pero se planea: llevar material de sobra, saber a quién llamar en el destino y avisar a su equipo antes de reservar. Para avión hay que preguntarlo específicamente, porque el cambio de presión importa.

Imagen corporal

Vale la pena decirlo abiertamente: traer un tubo puesto afecta a mucha gente, y no es una queja menor. Si es algo que le pesa, dígalo en consulta, porque puede inclinar la decisión hacia otra opción.

Los drenajes

Quién lo hace y cada cuándo

En México lo habitual es que lo haga un familiar entrenado. También puede hacerlo un enfermero particular contratado, y en algunos casos se realiza en el consultorio del médico.

Cada drenaje toma 5 a 10 minutos. No se drena en días fijos por calendario: se drena cuando hace falta, según cómo esté respirando. En la práctica eso suele ser una, dos o hasta tres veces por semana.

El entrenamiento

Lo debe dar el médico que coloca el catéter, y no en una explicación rápida el día del alta: antes de salir del hospital y también en las consultas de seguimiento, con material impreso y videos de apoyo.

Un familiar puede participar desde el primer drenaje. Lo normal es que después de unos tres drenajes ya se sienta con confianza para hacerlo en casa sin supervisión.

Material y dónde conseguirlo

En México hay dos sistemas disponibles: Aspira, de Merit Medical, y PleurX, de BD. Ambos tienen distribuidor nacional. Las botellas y los kits de recambio deben corresponder al sistema que le hayan colocado; no son intercambiables.

Mantenga reserva de al menos cuatro semanas. Sí ocurren desabastos, y quedarse sin botellas a media semana es un problema evitable.

Qué hacer con las botellas usadas

No son reutilizables: cada drenaje ocupa una nueva. Una vez cerradas, se desechan en la basura normal del domicilio.

Si sale poco o nada

Puede significar dos cosas opuestas: que ya no se está produciendo líquido —buena noticia— o que el catéter está obstruido. Se distingue con un ultrasonido. No fuerce el sistema ni intente destaparlo por su cuenta.

Ante cualquier cambio en el drenaje, llame al médico que colocó el catéter. Es quien conoce el sistema que trae puesto y quien debe valorarlo.

Si duele al drenar

Cierta sensación de jalón al final es común, sobre todo si el pulmón está atrapado. Si duele, se puede drenar más lento o en menor cantidad. Avísele a su equipo: casi siempre tiene solución sencilla.

Si el líquido cambia de aspecto

Reporta cualquier cambio: que se vuelva turbio, lechoso, con mal olor, o claramente sanguinolento cuando antes no lo era. Son datos que su equipo necesita ese mismo día.

Cuándo se retira

Porque ya no hace falta

Con el tiempo, el propio catéter puede irritar las capas lo suficiente para que se peguen solas. Cuando eso pasa, deja de salir líquido y el catéter ya no aporta nada: solo riesgo de infección.

Señal práctica: si en tres drenajes seguidos sale muy poco, avise a su equipo para valorar el retiro.

Por infección, daño o desplazamiento

La mayoría de las infecciones se tratan con antibiótico sin quitar el catéter. A veces hay que retirarlo, y se puede colocar otro después. También se retira si se rompe, o si el manguito que lo ancla se suelta y el tubo empieza a salirse.

Cómo es el retiro

Es ambulatorio y con anestesia local, acostado sobre el lado sano. A veces hace falta una pequeña incisión para liberar el manguito que quedó adherido bajo la piel. Se cierra con puntos y se va a casa el mismo día.

Le van a pedir suspender anticoagulantes antes, igual que cuando se colocó.